¿Qué tienen en común Medias, Alfonsito Orozco, Jair Betancur, un bus escalera, un colibrí y hasta la vaca que parió cuatrillizos? Además de ser orgullos nariñenses, ahora comparten un lugar de honor en la fachada de la Casa de la Cultura del municipio y, muy pronto, también serán el fondo de las fotografías que habitantes del Balcón Verde y turistas se llevarán como recuerdo.
El encargado de darles vida es el artista Juan David Orozco. Junto a la alcaldesa Érica Cardona convirtió una lluvia de ideas en el gran mural que, desde ahora, marcará la entrada del municipio.
La obra, que aún está en proceso, también reunirá la Cruz de la Iguana, la Cascada del Espíritu Santo, la iglesia Nuestra Señora de las Mercedes y una panorámica de Puente Linda.
Pero no solo retrata los lugares más emblemáticos. También florecen en ella colibríes, árboles, flores y otras especies que hacen del patrimonio natural uno de los mayores tesoros de Nariño.
Y, por supuesto, están quienes se han convertido en símbolos del municipio: el perro que nunca falta a las reuniones y eventos públicos; el arriero que rescató la tradición y llegó hasta Aguadas con su recua de mulas; el agricultor que lidera desde su vereda, y muchos otros personajes que, día tras día, cobran vida bajo el pincel del artista y el trabajo de sus colaboradores nariñenses.
Ahora, volvamos al principio.
¿Qué tienen en común Medias, Alfonsito Orozco, Jair Betancur, el bus escalera, el colibrí y la vaca que parió cuatrillizos?
Que, desde hoy, serán los primeros en dar la bienvenida a quienes lleguen a Nariño. Permanecerán allí, recordando que la identidad de un pueblo no solo habita en sus montañas, sino también en su gente y en las historias que merece conservar. Historias que, esta vez, quedaron pintadas con el mismo verde de las montañas y de la bandera, para que el tiempo nunca consiga borrarlas.
Por: Carolina Pérez Ramírez




























