
Nariño, conocido como el Balcón Verde de Antioquia, se prepara para recibir nuevamente a propios, visitantes y a quienes regresan a su tierra con motivo de las Fiestas de la Cosecha, que este año llegan a su vigésima edición. Del 9 al 12 de octubre, el municipio vivirá cuatro días en los que la tradición, la cultura, la música y las costumbres nariñenses serán protagonistas.
La celebración tendrá actividades para diferentes generaciones y espacios pensados para mantener vivas las tradiciones del municipio. La cabalgata infantil, los escenarios para el talento local, las muestras culturales y los concursos tradicionales de la cosecha harán parte de una programación que conecta la fiesta con la identidad de Nariño.

Uno de los momentos centrales será el sábado 10 de octubre, con la entrega del mural “Nariño, tierra pa’ querer”, una nueva obra que desde ese día recibirá a quienes lleguen al municipio. El mural reúne en una misma imagen las costumbres, la cultura, la idiosincrasia y el orgullo de ser nariñense, convirtiéndose en un homenaje a la historia y a la identidad local.

Ese mismo día se realizará la Caravana del Retorno, con el recibimiento a las colonias nariñenses que regresan para celebrar las fiestas, y posteriormente tendrá lugar el tradicional Desfile de Mitos y Leyendas, uno de los espacios que cada año permite reencontrarse con las historias y personajes que hacen parte de la memoria del municipio.
La tradición continuará el domingo con el Desfile de Cosecheritos y los concursos tradicionales de la cosecha, actividades que ponen en escena la relación de Nariño con el campo y con las costumbres que han pasado de generación en generación.

La música también tendrá un lugar destacado durante los cuatro días de celebración. La programación contará con presentaciones de artistas y agrupaciones como El Andariego, Los Alegres Cordillera, Amigos del Vallenato y Parranda Flow, entre otros invitados.

Así, en su vigésima edición, las Fiestas de la Cosecha llegan a Nariño como un encuentro para celebrar lo que identifica al municipio: sus tradiciones, su gente, su cultura y ese vínculo con la tierra que le ha dado el nombre de Balcón Verde de Antioquia.




























