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Más de 300 personas encontraron en La Ceja orientación para regularizar su situación migratoria, acceder a servicios de salud, educación y oportunidades económicas durante una jornada que concentró diferentes rutas institucionales en un mismo lugar.

La regularización migratoria fue uno de los principales motivos de consulta. Se realizaron 162 orientaciones grupales, 32 pre-registros al Registro Único de Migrantes Venezolanos (RUMV) y 16 atenciones relacionadas con la reclamación del Permiso por Protección Temporal (PPT), incluyendo acompañamiento para gestionar las citas necesarias en Medellín.

La educación también ocupó un lugar importante, especialmente para niños, niñas y adolescentes. Durante la jornada se tramitaron 14 solicitudes de cupo escolar y se realizaron pre-registros al RUMV de menores que ya se encuentran vinculados al sistema educativo.

“Estamos demasiado contentos por la apertura a este proceso de información y de regularización de menores de edad. Todo ha sido un gran éxito porque las personas han venido a mirar sus inquietudes y se les han dado las herramientas para saber cómo regularizarse”, explicó Laura Verdugo, coordinadora departamental de la Fundación Mahuampi.

La atención incluyó además 43 orientaciones jurídicas y 35 psicológicas, estas últimas con activación de rutas de atención e información sobre salud mental, afiliación a las EPS y acceso a los servicios de salud. Como parte de las acciones de prevención se practicaron 10 tamizajes de VIH y sífilis y 16 niños recibieron desparasitación.

El componente económico también tuvo espacio: 15 personas realizaron apertura de cuentas bancarias y siete recibieron orientación de Comfenalco sobre empleo y oportunidades para emprendimientos.

La jornada fue posible mediante la articulación de la Secretaría de Salud de La Ceja, el Ministerio de Igualdad y Equidad, Intégrate, OIM–ONU Migración, Manos sin Fronteras y la Fundación Mahuampi, que reunieron sus servicios para facilitar el acceso a trámites, información y rutas de atención.

El balance dejó una conclusión concreta: acercar las instituciones a las comunidades permite resolver inquietudes, destrabar trámites y conectar a las personas con servicios y oportunidades que, en muchos casos, no son fáciles de identificar o gestionar de manera individual.