
La muerte de un canino durante un procedimiento de la Policía en Rionegro desató una ola de reacciones institucionales y abrió investigaciones para esclarecer lo ocurrido durante la intervención policial registrada en el casco urbano del municipio.
El caso tomó fuerza luego de la difusión de varios videos en redes sociales, en los que se observa parte del procedimiento adelantado por uniformados y el momento posterior en el que el animal resulta herido. Según la información preliminar entregada por las autoridades, el operativo se originó tras un reporte ciudadano que alertaba sobre presuntas amenazas realizadas por el dueño del perro con un arma cortopunzante tipo machete.
De acuerdo con la versión oficial, durante la intervención algunos uniformados habrían sido agredidos y, en medio de la situación, el canino mordió a una persona y a uno de los policías, quien accionó su arma de dotación.
Frente a lo ocurrido, la Personería de Rionegro informó que asumió la vigilancia y seguimiento del caso para verificar si la actuación policial se desarrolló conforme a los protocolos legales y si el uso de la fuerza fue proporcional frente a las circunstancias presentadas.
La entidad anunció además que solicitará informes oficiales, registros audiovisuales y testimonios con el propósito de esclarecer los hechos de manera objetiva y transparente, reiterando su compromiso con la defensa de los derechos ciudadanos, el bienestar animal y el correcto actuar de las autoridades.
Posteriormente, la secretaria de Seguridad y Justicia de Rionegro, Carolina Tejada, manifestó que desde la Administración Municipal también se solicitó una investigación rigurosa sobre el caso y confirmó seguimiento permanente al desarrollo del proceso.
La funcionaria señaló que cualquier procedimiento institucional debe adelantarse bajo criterios de respeto por la vida, las garantías ciudadanas y la convivencia, al tiempo que reconoció la preocupación que este hecho ha generado entre la comunidad.
Por su parte, el coronel Luis Fernando Muñoz Guzmán confirmó la apertura de una investigación disciplinaria contra el uniformado que accionó el arma durante el procedimiento, mientras avanzan las indagaciones para establecer con precisión las responsabilidades y circunstancias alrededor del caso.




























