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El deterioro de la autopista Medellín-Bogotá, especialmente en el tramo entre El Santuario y Caño Alegre, llevó a los alcaldes de Cocorná, San Luis y San Francisco a solicitar al Gobierno Nacional y al Instituto Nacional de Vías (Invías) una intervención urgente que permita recuperar las condiciones de seguridad y movilidad en este corredor estratégico para Antioquia y el país.

Los mandatarios advierten que el estado de la carretera, marcado por numerosos huecos y reparaciones dispersas, dificulta el tránsito y aumenta los riesgos para conductores, transportadores y pasajeros. La situación también genera preocupación por la atención de emergencias, pues, según el llamado de los alcaldes, el corredor no dispone de servicios de ambulancia y grúa que permitan responder oportunamente ante accidentes o vehículos varados.

Ante estas dificultades, los municipios han tenido que destinar recursos propios para atender algunas de las situaciones que se presentan en la vía, pese a las limitaciones de sus presupuestos. Incluso, transportadores que recorren habitualmente este corredor se han organizado para recoger dinero y tapar los huecos más grandes, en una especie de vaca que evidencia la preocupación de quienes dependen de esta carretera para trabajar y movilizar mercancías.

Para los alcaldes, estas acciones comunitarias y municipales no pueden convertirse en una solución permanente a los problemas de una vía de importancia nacional. Por eso, piden que las entidades competentes asuman las intervenciones necesarias, con trabajos que vayan más allá de reparaciones puntuales y permitan mejorar de manera sostenida las condiciones del corredor.

La solicitud también apunta a garantizar asistencia oportuna para quienes sufren accidentes o presentan fallas mecánicas durante sus recorridos. La ausencia de estos servicios deja a los usuarios expuestos a mayores dificultades cuando se presentan incidentes, mientras las autoridades locales terminan respondiendo con los recursos que tienen disponibles.

La autopista Medellín-Bogotá es una conexión fundamental para el transporte de pasajeros y carga entre Antioquia y el centro del país. Las dificultades en el tramo Santuario-Caño Alegre afectan no solo a los habitantes de los municipios cercanos, sino también a transportadores, comerciantes y viajeros que utilizan esta ruta.

Los mandatarios insistieron en la necesidad de una respuesta del Gobierno Nacional y de Invías que incluya mantenimiento efectivo, atención de emergencias y soluciones de fondo. Mientras tanto, los municipios y los transportadores continúan enfrentando las consecuencias del deterioro de una carretera cuya recuperación consideran prioritaria.