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Gobernar un país dividido, reconstruir la confianza institucional y convertir el diálogo en una herramienta de gobierno. Esos son, para la Corporación Empresarial del Oriente Antioqueño (CEO), algunos de los principales desafíos que enfrentará el presidente electo, Abelardo de la Espriella, tras asumir el liderazgo de Colombia para el periodo 2026-2030.

En un pronunciamiento emitido luego de la declaratoria oficial del Consejo Nacional Electoral, el gremio empresarial, que reúne a más de 120 compañías del Oriente antioqueño, reconoció la jornada democrática y planteó la necesidad de que el nuevo Gobierno oriente su gestión hacia la construcción de consensos en un país marcado por profundas diferencias políticas y sociales.

Más allá de felicitar al presidente y al vicepresidente electos, José Manuel Restrepo, la organización hizo un llamado a superar la polarización y concentrar los esfuerzos en los desafíos que, a su juicio, definirán el futuro del país: la generación de empleo —especialmente para los jóvenes—, el fortalecimiento del aparato productivo, la seguridad, la educación, la salud, la transición energética, la lucha contra la minería ilegal y la deforestación, así como el desarrollo equilibrado de las regiones.

Para la CEO, la nueva etapa política también exige fortalecer la confianza entre el Estado, el sector empresarial, la academia y las comunidades, entendiendo que los principales retos nacionales no podrán resolverse de manera aislada, sino a partir de una agenda construida de forma conjunta.

El gremio insistió en que las regiones deben asumir un papel más activo en las decisiones nacionales y defendió la necesidad de generar condiciones que permitan consolidar el emprendimiento, impulsar el crecimiento empresarial y ampliar las oportunidades de empleo como pilares para el desarrollo económico y social del país.

En su declaración, la Corporación también destacó el trabajo de las autoridades electorales, la Fuerza Pública, los jurados de votación, testigos electorales y organismos de observación, al considerar que su labor permitió garantizar el desarrollo de una jornada democrática con las garantías previstas por la Constitución.

Con este pronunciamiento, el empresariado del Oriente antioqueño fijó su posición frente al nuevo escenario político del país y dejó claro que espera un gobierno con capacidad de diálogo, visión de largo plazo y apertura para construir acuerdos que respondan a los principales retos de Colombia.