
Once laboratorios para el procesamiento de clorhidrato de cocaína fueron destruidos en los municipios de San Luis y San Francisco. Las estructuras, según las autoridades, pertenecen a los grupos armados ELN y al Clan del Golfo.
En la destrucción de los laboratorios, ubicados en zona rural de ambos municipios, participaron la Fuerza Aérea, el Ejército, la Policía y la Fiscalía General de la Nación. En los sitios fueron destruidas sustancias líquidas, sólidas e insumos utilizados para el procesamiento de narcóticos, entre los que se encontraban hoja de coca picada y macerada, ACPM, cemento, cal, entre otros, valorados en alrededor de 70 millones de pesos.




























