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14 mujeres y dos hombres de Cocorná, víctimas del conflicto armado, se reunieron en el primer Encuentro para Armonizar la Vida en los Territorios que se realiza en Antioquia. Granada, San Carlos, Cocorná, San Rafael, Sonsón, Argelia, Nariño, San Luis y San Francisco son municipios focalizados por la URT para ser beneficiados con estas jornadas.

 

César Augusto Londoño, director territorial de la Unidad de Restitución de Tierras (URT) en Antioquia, explicó: “este fue el primero de cinco encuentros que hemos programado y que tienen como propósito integrar los enfoques diferenciales, el trabajo con las organizaciones y el aporte que se hace desde las entidades para garantizar los derechos en el proceso de restitución”.

“Aspiramos impactar a, aproximadamente, 150 personas que están en diferentes etapas del proceso administrativo en el que las acompaña la Unidad de Restitución de Tierras: desde los casos que están en demanda hasta los que ya tienen sentencia por parte de los jueces de la República”, añadió el director territorial.

Durante el evento, las y los participantes narraron sus experiencias a través de un ejercicio de cartografía, en el que compartieron historias sobre dónde y cómo vivían antes de dejar sus tierras. Edilma relató: “a pesar de que uno no tenía riquezas, pobremente vivía bien. Nos tocó salir arriesgándonos, sin saber si teníamos dónde dormir, dónde comer, qué iba a pasar con nuestras vidas ni con nuestras familias, porque a todos nos tocó dispersarnos”.

Las asistentes también hicieron un ejercicio de escritura, donde señalaron su relación con el territorio, contaron si volvieron o no a su municipio y describieron los esfuerzos para sacar adelante sus proyectos productivos, que reflejan su identidad campesina. Amanda, antigua habitante de Cocorná, señaló: “estamos volviendo a los sembraditos. He estado tratando de sembrar fríjol y estoy en el proceso de sembrar café”.

Finalmente, a través de símbolos y dibujos, las participantes garabatearon su vida antes, durante y después de su salida del municipio. Establecieron puntos en común y exploraron los significados detrás de ellos: a pesar de haber tenido que abandonar sus tierras, en la actualidad se identifican como campesinas. Reafirman su identidad y los saberes que enriquecen su vida y su comunidad.