
La acumulación de residuos que permanecía en el predio de la Fundación Botellas de Amor, en la vereda La Laja de Rionegro, llevó a Cornare a imponer una medida preventiva en flagrancia después de una visita de control realizada tras el incendio del pasado 4 de septiembre.
Durante la inspección, profesionales de la autoridad ambiental encontraron residuos almacenados a cielo abierto y en condiciones que no serían adecuadas para su manejo. Además del plástico asociado a la actividad de la Fundación, fueron identificados latas, pinturas, filtros de aire y residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE).
A partir de estos hallazgos, Cornare ordenó suspender dentro del predio la acumulación y disposición de residuos ordinarios, peligrosos y reciclables. La Fundación deberá separar los materiales que no correspondan al plástico y garantizar que cada uno sea trasladado y dispuesto de acuerdo con las condiciones establecidas para su manejo.
La decisión también está relacionada con el riesgo que aún representa la cantidad de material acumulado en el lugar. De acuerdo con estimaciones de la propia Fundación, en el predio se encontraban cerca de 7.000 toneladas de residuos, volumen que habría aumentado durante los últimos años debido a que la cantidad de material recibido superó la capacidad de transformación.

El incendio afectó aproximadamente el 70 % del área superficial destinada al almacenamiento, aunque este porcentaje no permite determinar qué cantidad del volumen total de residuos fue consumida por las llamas, debido a la forma en que se encontraba acumulado el material.
El episodio del 4 de septiembre generó impactos sobre bosque, suelo, calidad del aire y biodiversidad, además de afectaciones en viviendas y personas de la zona. La emergencia requirió durante varias horas la intervención de organismos de socorro de Rionegro y municipios vecinos, así como apoyo aéreo para controlar los focos de combustión.
Cornare mantendrá el seguimiento al predio para verificar el cumplimiento de la medida y las condiciones de manejo de los residuos. Entre las prioridades está garantizar la separación y disposición adecuada de aquellos materiales que no corresponden al plástico y reducir las condiciones que podrían favorecer una nueva emergencia.
La autoridad ambiental aclaró que la medida adoptada responde a las condiciones específicas encontradas durante la inspección y no cuestiona la actividad de aprovechamiento y transformación de residuos que desarrolla la Fundación. El objetivo, según Cornare, es que esta labor se realice bajo condiciones ambientales adecuadas y que cada tipo de residuo tenga el manejo que corresponde.




























