
Ya han pasado 21 años desde la masacre perpetuada por un grupo paramilitar en el corregimiento Mesopotamia de La Unión Antioquia, en la que murieron cinco personas y un desplazamiento masivo. Para conmemorar el Centro de Memoria Histórica realizó una jornada virtual en la que las víctimas pudieron visibilizar su memoria y hablar del presente. También preparan un documental.
En el dialogo participaron líderes de la comunidad, acompañados del director general del Centro Nacional de Memoria, Darío Acevedo, así como los profesionales que adelantan el proceso psicosocial en la comunidad desde la Comisión Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la no Repetición.
La masacre, ocurrida el 26 de abril de 2000, dejó como víctimas mortales a Óscar Andrés Bedoya Arango, Diego Armando Ocampo Pavas, Diego Alexander Arango, José Luis Cardona Castro y Juan Cástulo Jiménez, además, llevó a que 163 personas, salieran del corregimiento, por lo cual se solicitó formalmente ser reconocidos como sujetos de reparación colectiva asociando hechos victimizantes como masacre, desaparición, amenazas y reclutamiento forzado.
Actualmente, el CNMH está acompañando a la comunidad de Mesopotamia en una iniciativa de memoria histórica que consiste en la producción de una serie documental de cinco capítulos que recogen los relatos de la experiencia de victimización de las personas mayores del centro poblado, así como de veredas aledañas. Cada capítulo se desarrolla en un lugar diferente del territorio, caminando en una especie de espiral, desde el centro de Mesopotamia hacia sus veredas más lejanas, en un recorrido a través del espacio, pero también a través del tiempo y de la memoria.
El objetivo principal de esta iniciativa es reconstruir la memoria histórica de la comunidad de Mesopotamia desde la voz de las personas mayores residentes en ella y que conocieron el antes, el durante y el después del conflicto armado, para buscar, mediante un diálogo intergeneracional, recuperar la identidad compartida y el tejido social que se vieron afectados negativamente como consecuencia de la pérdida de confianza y el desarraigo a partir de la disputa de los diferentes actores armados involucrados entre los años 1990 y 2010.




























